Cuaderno de Campo | Junio 2008

Un carricero de avanzada edad


13
Jun
2008

El pasado 6 de junio fue controlado un carricero común Acrocephalus scirpaceus con anilla en la estación de anillamiento que el grupo Albufera mantiene en el tancat de La Ratlla (Silla). El ejemplar, había sido anillado como adulto en esta misma localidad, en julio de 2002, con lo que la edad mínima de este individuo es de, nada más y nada menos, siete años. Una edad muy respetable para un paseriforme de pequeño tamaño como este, cuya edad media se sitúa en los cinco años y del cual existen unas pocas referencias de aves de hasta 12 años de edad.

El carricero común es un paseriforme típico de hábitats palustres que se reproduce en buena parte de Europa y Ásia y que se desplaza hasta los cuarteles de invernada localizados al sur del Sahara. En l’Albufera se presenta entre los meses de marzo y septiembre y es una de las especies más abundantes en las matas de vegetación palustre, canales y orillas de las lagunas. Aunque parezcan pocos, siete años representa un periodo muy largo de supervivencia para un ejemplar de esta especie, más teniendo en cuenta la cantidad de obstáculos y dificultados con los que se deben encontrar estas aves a lo largo de cada uno de sus desplazamientos migratorios.

Las aves nidificantes tratan de superar el episodio de lluvias


10
Jun
2008

Tras un mes de mayo de lluvias persistentes, junio ha comenzado registrando precipitaciones elevadas. Las aves son particularmente vulnerables a estas situaciones adversas durante la temporada reproductora, de manera que, sin necesidad de que se produzcan granizadas, la lluvia puede afectar negativamente a muchas especies que construyen sus nidos en lugares expuestos. Las aves acuáticas son especialmente sensibles a este efecto, particularmente aquellas especies que nidifican en el suelo, al descubierto y en las proximidades del agua, como las limícolas, las gaviotas y los charranes, que colocan sus puestas en el suelo, en nidos muy poco elaborados y en lugares anegadizos. Durante las tormentas, estas aves soportan pasivamente la caída de la lluvia, tratando de impedir que la humedad alcance la puesta o los pollos y garantizar así su pervivencia.

Durante este último episodio de lluvias se han registrado hasta 30 l/m2 en l’Albufera de Valencia ocasionando que, en extensas zonas del marjal, los niveles de inundación de los arrozales hayan subido rápidamente, sumergiendo un elevado número de nidos cigüeñuela común Himantopus himantopus. Algunas de estas aves darán por terminada la época de cría ante esta situación desfavorable, sin embargo, muchas otras tratarán de compensar las pérdidas con puestas de reposición, sobre todo teniendo en cuenta que aún está por llegar un largo y cálido Verano…

Primeros ánades mudando el plumaje nupcial


09
Jun
2008

Las plumas de las aves requieren constantes cuidados y son reemplazadas con cierta regularidad por otras nuevas. La mayoría de especies de patos adquieren sus vistosos plumajes nupciales durante el otoño, de forma que se muestran con su mayor esplendor durante la fase de cortejo y emparejamiento, a lo largo del invierno y en la primavera. Pero conforme se acerca el verano, los machos empiezan a mostrar evidentes indicios de desgaste en su plumaje. Al no encargarse de los polluelos, tras acabar con su actividad reproductora, lo machos pueden iniciar la muda durante mayo.

Desde hace pocos días se viene observando el avance del reemplazo de plumas corporales en estas aves. Así, en poco tiempo, los vistosos machos de ánade azulón Anas platyrhynchos adquirirán un plumaje de colores discretos, similar al de las hembras, conocido como “plumaje de eclipse”. Este plumaje les permitirá pasar desapercibidos poco antes de mudar las alas, proceso durante el cual se ven privados de la capacidad de vuelo durante unos 30 días. Las hembras iniciarán esta muda varias semanas más tarde. Durante el mes de septiembre, los machos, las hembras y los jóvenes, se reunirán formando grandes concentraciones, todos con sus plumajes nuevos, en humedales conocidos como colectores postnupciales. Pocas semanas después, iniciarán su nueva muda corporal para adquirir el aspecto que les confiere su famosa belleza, en las localidades de invernada, hacia el mes de noviembre.