Un paso postnupcial con cifras bajas de limícolas


29
Ago
2009

Desde que se diera por iniciado el paso postnupcial de limícolas a mediados de julio, las cifras de aves alcanzadas a lo largo de este verano están siendo muy inferiores a las registradas otros años. A pesar de haber lugares suficientes, con condiciones aparentemente buenas, en los que poder observar estas aves (arrozales baldíos en Sollana, Sueca, La Ratlla o el Racó de l’Olla), los números registrados de correlimos, archibebes, andarríos y chorlitejos resultan muy inferiores a los registrados en años anteriores. Especies que suelen ser las más abundantes, como el correlimos zarapitín Calidris ferruginea, el andarríos bastardo Tringa glareola o el chorlitejo grande Charadrius hiaticula, apenas han superado el centenar de individuos en censos puntuales entre finales de julio y a lo largo del mes de agosto. Otras especies comunes apenas han sido observadas a lo largo de estos meses, como el combatiente Philomachus pugnax, el archibebe común Tringa totanus (unas pocas citas aisladas) o el archibebe claro Tringa nebularia y especies más numerosas como la cigüeñuela común Himantopus himantopus viene mostrándose en números realmente modestos. Únicamente el andarríos grande Tringa ochropus parece haberse presentado con cifras más elevadas de lo normal, con totales cercanos al centenar de ejemplares a lo largo de la segunda quincena de agosto.

Las razones que parecen explicar estas diferencias en el número de aves observadas cada año son difíciles de establecer, si bien una de las causas que podrían motivar estos cambios pueda asociarse con la marcada estabilidad atmosférica que nos ha acompañado a lo largo de todo el verano. De cualquier forma, el paso postnupcial de limícolas llega a prolongarse durante buena parte del mes de septiembre y octubre, por lo que habrá que seguir esperando la llegada de más aves y con ellas la ansiada “observación del verano”.