Un visitante procedente del norte de África


25
Jun
2009

La mariposa tigre Danaus chrysippus, también conocida como monarca africana, es una especie extendida por África y Asia, que muestra un fuerte carácter migrador, de tamaño medio y colores muy vistosos, que viene presentándose casi todos los años en l’Albufera. Si bien parecen existir poblaciones estables en el sur de la península Ibérica que podrían dar origen a los ejemplares observados en nuestra geografía, las poblaciones africanas alcanzan anualmente el sur de Europa, citándose en los últimos años en diferentes localidades del litoral mediterráneo español, hasta alcanzar el sur de Francia. Su presencia en Europa se asocia generalmente con humedales costeros y zonas de carrizales y cañaverales, donde suelen presentarse las plantas cuyas flores utilizan para alimentarse. Las primeras observaciones en l’Albufera parecen registrarse a finales de los años 80 y desde entonces ha venido presentándose de manera irregular y casi anualmente desde 2000.

Desde los primeros días de junio han podido ser observados los primeros ejemplares de esta especie en zonas concretas de l’Albufera, cerca de la laguna y la Devesa, y especialmente a partir del día 21, cuando se cuenta con conteos de más de 25 individuos en apenar un recorrido de 500 metros. Es probable que a lo largo de los próximos días esta mariposa llegue a hacerse frecuente en otras zonas del parque natural, aunque hay años en los que su presencia pase bastante desapercibida y otros, como en 2007, en los que resulta realmente llamativa.

La mariposa tigre suele presentarse en menor número conforme avanza el verano, aunque en algunas localidades cercanas, como en el delta de l’Ebre, se ha llegado a verificar la reproducción en los meses de septiembre y octubre, fechas en las que las generaciones nacidas allí llegan a dar densidades muy elevadas con conteos de más de 200 individuos. Si con las aves, en ocasiones cuesta imaginar la capacidad que tienen para llegar a realizar largos desplazamientos, la idea de pensar que pequeños insectos como las mariposas pueden llegar a recorrer distancias tan largas resulta realmente apasionante.