El primer avance de la primavera


23
Feb
2009

Como cada año, la presencia de los primeros hirundínidos comienza a señalar la llegada inequívoca de la primavera. Este año, a pesar de las constantes irrupciones de frentes fríos de los meses de diciembre y enero, las primeras golondrinas y aviones han sido registrados puntualmente durante la primera mitad de febrero. Sin duda, este primer avance de migrantes se ha visto favorecido por la situación anticiclónica que se deja notar desde hace ya más de una semana; en núcleos urbanos como el de Sollana ya han sido observados los primeros aviones comunes en zonas de cría y las golondrinas comunes parecen haberse hecho frecuentes con el paso de los días.

Se trata de uno de los procesos naturales más complejos y fascinantes de los que rodean al mundo de las aves. Las migraciones parecen asociarse a un fenómeno instintivo, donde intervendrían mecanismos heredados, adquiridos tras un largo proceso de selección natural. En la mayoría de casos, las migraciones están relacionadas con determinados acontecimientos, como los cambios estacionales, las fases de la luna, o el efecto que sobre las especies tiene el periodo de luz a lo largo del día. La mayor duración del día y el aumento progresivo de las temperaturas hace más favorables las condiciones para que las aves puedan encontrar alimento.

La migración representa un periodo delicado para la supervivencia de las aves, ya que el desplazamiento desde los lugares de invernada requiere de un consumo energético muy importante. De ahí la importancia de que las aves dispongan y encuentren un hábitat en condiciones en el que poder encontrar alimento y garantizar, así, las condiciones físicas que les permitan llegar a las localidades de cría.