La importancia de tramitar las anillas de las aves


27
Nov
2008

El anillamiento de las aves representa una de las herramientas más eficientes para mejorar el conocimiento de muchos de los patrones biológicos de la avifauna. Es un método científico de marcaje de fauna salvaje que consiste en la colocación de una anilla numerada en la pata de un ave, de forma que este mismo individuo pueda ser identificado y reconocido en una futura recuperación. Las anillas utilizadas son metálicas y cuentan con un remite y un código numérico que permite individualizar a cada una de las aves marcadas. Estas anillas se colocan en el tarso de las aves y pueden llegar a ser leídas con telescopio a muy cortas distancias o recuperadas cuando el ave es capturada nuevamente, cazada o hallada muerta.

La recuperación y tramitación de las anillas colocadas en las aves permite determinar aspectos tales como las rutas migratorias, las áreas de invernada y los lugares de procedencia de las diferentes especies, así como también la longevidad, la tasa de supervivencia, el éxito reproductor, etc. Todos estos datos podrían parecer poco relevantes, pero constituyen una herramienta muy eficaz durante el diseño de planes de manejo de las especies de fauna salvaje. En el caso del anillamiento de especies cinegéticas, como muchas anátidas, la información aportada por las recuperaciones de anillas es imprescindible, además, para poder desarrollar una correcta gestión de un recurso natural tan limitado como las poblaciones de aves acuáticas. Del mismo modo, la información obtenida con el anillamiento resulta esencial para entender determinados cambios de las poblaciones de aves y mejorar así las herramientas disponibles para garantizar el manejo y la conservación de las poblaciones de las aves silvestres y de los hábitats que estas ocupan.

Durante la temporada de caza, en l’Albufera de Valencia, muchas de las miles de aves acuáticas abatidas anualmente son sedentarias y nacidas en esta misma localidad, pero buena parte son migratorias y procedentes de otras regiones de Europa y de Asia occidental. Conocer la información aportada por las anillas que llevan las aves cobradas por los cazadores permite calcular las tasas de supervivencia, las proporciones de edad y sexo, así como las regiones de procedencia de las aves invernantes, todos ellos elementos necesarios para la adopción de medidas de gestión que permitan garantizar la continuidad de sus poblaciones y asegurar el futuro ejercicio de la caza. Comunicar el registro de una anilla supone de cualquier modo un ejercicio de responsabilidad por parte de todos los que nos interesamos por las aves y su conservación. Con un pequeño aporte individual se puede lograr una gran mejora para todos. (Si has encontrado un ave anillada PULSA AQUÍ)