Casi 43.000 ánades azulones en el primer censo de otoño


09
Oct
2008

El periodo postnupcial suele proporcionar a l’Albufera las cifras anuales más elevadas del ánade azulón Anas platyrhynchos. Este año, en el primer censo de patos llevado a cabo por la Oficina de Gestión Técnica del parc natural de l’Albufera y la Oficina Técnica Devesa-Albufera a principios de octubre, se ha registrado una cifra próxima a los 43.000 ánades azulones. Se trata de una de las cantidades más elevadas registrada hasta la fecha en l’Albufera y contrasta con las de otras once especies de anátidas censadas al mismo tiempo que todas juntas sumaron menos de 500 ejemplares, destacando el pato colorado Netta rufina y el pato cuchara Anas clypeata, ambas especies con algo más de 200 ejemplares cada una.

El ánade azulón ha incrementado su número de manera constante durante las dos últimas dos décadas y en especial desde finales de los años 90. El importante aumento de esta especie durante el otoño parece asociarse con la recolección del arroz en l’Albufera, momento en el cual esta especie podría encontrar alimento con facilidad en los campos cosechados. También parece probable que durante estos meses l’Albufera reciba ánades azulones nacidos en localidades del entorno que se sumen a las aves locales.

De cualquier forma y a pesar de lo común y abundante de esta especie, todavía quedan muchos interrogantes por responder. Conocer el número de parejas nidificantes, el éxito de cría, el índice de supervivencia, los desplazamientos de la especie o el número de ejemplares abatidos cada año por la caza, son aspectos esenciales para explicar las causas del incremento del ánade azulón. El hecho que una única especie vea incrementada su población de manera tan marcada y paralela al descenso de otras especies de anátidas cuyas poblaciones invernantes en l’Albufera son cada vez más reducidas (pato cuchara, pato colorado, porrón europeo o ánade rabudo, entre otros), es un síntoma más de los desequilibrios ecológicos que padece este humedal. Por otro lado, la temporada cinegética de aves acuáticas se ha iniciado con unos bajos niveles de inundación, lo que motiva que el marjal tenga una escasa capacidad de acogida de anátidas migratorias invernantes. Con las actuales condiciones ambientales, la pérdida de biodiversidad parece importante y el único pato favorecido aparenta ser el ánade azulón.