Donde ver aves este mes: MARZO


11
Mar
2009

Con el mes de marzo finaliza el periodo de inundación invernal de los arrozales. En apenas unos días, el marjal se quedará en seco hasta que nuevamente vuelva a ser inundado a finales del mes de abril, con el inicio del ciclo del cultivo del arroz. Hasta la primera mitad de este mes, las últimas zonas en permanecer con agua se localizarán en las zonas de Catarroja y en ellas suelen alcanzarse cifras todavía elevadas de gaviotas, garzas y ánade azulón. Comienza así, uno de los periodos más delicados de l’Albufera, en el que la ausencia de hábitats naturales óptimos y en especial la escasez de recursos tróficos, obligan a la mayor parte de las aves acuáticas a ausentarse temporalmente de este humedal.

Marzo trae también el inicio del paso prenupcial para un gran número de especies. A lo largo de este mes es fácil la observación de aves en migración, y aunque muchas de ellas ya fueron registradas a finales del pasado mes (hirundínidos principalmente), los próximos días se harán mucho más regulares y numerosas. Migrantes transaharianos como los vencejos o el abejaruco común Merops apiaster y un gran número de paseriformes, como los carriceros, las buscarlas, diferentes especies de currucas, etc. irán poco a poco ganando terreno y dejándose oír con sus cantos nupciales. Un paseo por la Devesa de El Saler, zonas del litoral o ambientes palustres pueden ser buenas opciones para observar este grupo de aves. Los días de fuerte viento del oeste son muy aconsejables para la observación de rapaces en migración, y aunque sea temprano, marzo suele dar cifras destacadas de especies como el milano negro Milvus migrans o gavilán común Accipiter nisus.

Conforme transcurran los días, se hará más evidente la llegada de la primavera. Las paradas nupciales de gaviotas y charranes, en localidades de cría como el Racó de l’Olla, se irán haciendo más frecuente y muy probablemente durante este mes se empiecen a registrar, incluso, las primeras parejas reproductoras de algunas especies, como ánade azulón Anas platyrhynchos o zampullín chico Tachybaptus ruficollis. El charrán común, la pagaza piconegra o el charrancito regresarán de sus cuarteles de invernada localizados en África y empezarán a ser frecuentes, tanto en el arrozal como en todo el frente litoral.

Este mes también es excelente para la observación de aves marinas y en especial de especies que han empezado su regreso hacia los lugares de cría del Atlántico norte. Las tardes desde el cabo de Cullera suelen dar buenos resultados y especies como el alcatraz atlántico Morus bassanus, los págalos, los álcidos o algunas gaviotas suelen mostrar las mayores cifras anuales.

Donde ver aves este mes: FEBRERO


05
Feb
2009

Después de varios meses en los que l’Albufera ha mostrado su típica imagen invernal, con una amplia superficie del humedal cubierta por el agua, febrero trae un cambio radical en el paisaje de l’Albufera. El extenso marjal que rodea la laguna es vaciado rápidamente, al mismo tiempo que los campos de arroz son fangueados, favoreciendo así las mayores concentraciones anuales de láridos en este humedal. Las zonas que mantienen mayores niveles de inundación se van reduciendo poco a poco, y aunque tradicionalmente existían zonas con agua hasta finales de este mes, en la actualidad los plazos de inundación se han visto reducidos. Los fondos de Sueca (El Malvinar, La Calderería, zonas de l’Estell y Noira), de Alfafar (tancat de les Turbines) y especialmente zonas cercanas a l’Albufera de Catarroja, pueden seguir concentrando el mayor número de aves acuáticas. En estas últimas zonas inundadas se llegan a formar importantes concentraciones de gaviotas, garzas y limícolas, especialmente de agujas colinegras Limosa limosa, avefrías Vanellus vanellus y chorlito dorado Pluvialis apricaria.

El final del invierno trae, además, la presencia prematura de muchos migrantes que empiezan a avanzar hacia el norte conforme se suavizan las temperaturas. Una de las especies más tempraneras suele ser la cerceta carretona Anas querquedula, que suele dar cifras elevadas a lo largo de estos meses. También los primeros hirundínidos (golondrinas y aviones) suelen hacer acto de presencia los últimos días de febrero. Por otro lado, el mar seguirá ofreciendo buenas opciones para la observación de aves marinas y en especial de pardela balear Puffinus mauretanicus, alcatraz atlántico Morus bassanus y págalo parásito Stercorarius parasiticus y págalo grande S. skua.

Se aproxima un periodo de cambios en el que, los primeros pulsos de la primavera que se aproxima y el invierno que en ocasiones se resiste a abandonarnos, darán buenas oportunidades para que cualquier observador de aves se puede encontrarse con especies muy diversas.

Temporada de gaviotas en l'Albufera


25
Ene
2009

Las próximas semanas, como viene siendo habitual por estas fechas, l’Albufera recibirá un elevado número de gaviotas que acuden a este humedal para aprovechar el recurso alimenticio ofrecido por los trabajos del fangueo. El paso de los tractores y la remoción del suelo de cultivo hace que salgan a la superficie un gran número de invertebrados que son capturados por éstas y otras muchas especies (garzas, limícolas,…), favoreciendo concentraciones de miles de aves en zonas muy concretas del marjal. Se trata pues de uno de los mejores momentos del año para poder observar diferentes especies de gaviotas y ser conscientes de la gran variedad de plumajes que este grupo de aves puede llegar a presentar, sobretodo si se tienen en cuenta aves inmaduras o incluso de subespecies diferentes (en el caso de la gaviota sombría).

La especie más abundante en este periodo es la gaviota reidora Larus ridibundus, que puede llegar a superar las 25.000 aves. Se trata de una de las gaviotas más fáciles de identificar, pero que guarda cierto parecido con otros láridos que se presentan de manera más escasa, como la gaviota cabecinegra Larus melanocephalus. La gaviota sombría Larus fuscus es la segunda más numerosa, con censos que los últimos años han superado las 5.000 aves. Su identificación, sobretodo cuando se trata de aves inmaduras, requiere de algo más de atención, ya que puede llegar a ser confundida con la gaviota patiamarilla Larus michahellis, otra especie que, siendo la más numerosa a lo largo del año en nuestro territorio, se presenta con cifras bastante más modestas en invernada.

La observación de gaviotas durante estos próximos días puede proporcionar, además, gratas sorpresas, ya que suele ser frecuente registrar especies algo más escasas como la gaviota de audouin Larus audouinii, o la gaviota cana Larus canus, y otras mucho más ocasionales como la gaviota argéntea Larus argentatus o incluso la gaviota cáspica Larus cachinnans, esta última con apenas tres observaciones recientes. Una buena oportunidad para buscar estos grandes grupos de láridos y dedicar algo de nuestro tiempo en identificar y observar este amplio grupo de aves. Además, es bastante frecuente dar con ejemplares marcados con anillas de lectura, con lo que la observación detenida y relajada de estos grupos tiene todavía muchos más alicientes.