Comienza la inundación del marjal


01
Mayo
2009

Desde hace apenas dos días se ha iniciado la inundación de los arrozales en el marjal de l’Albufera. Las primeras zonas anegadas, como suele se habitual, se corresponden con las partidas localizadas en Albalat de La Ribera (l’Alter, La Mota, Palmella, La Fleixenera) y también en partidas lindantes con Sueca (Campanar). Desde estas zonas, el agua procedente del ríu Xúquer va cubriendo poco a poco los campos mientras que se inician las primeras labores de cultivo del arroz. Un lugar excelente en el que se concentran un buen número de aves acuáticas; esta misma mañana, se han registrado varios centenares de gaviota de audouin Larus audouinii y de pagaza piconera Sterna nilotica y se han empezado a anotar concentraciones destacadas de fumarel cariblanco Chlidonias hybrida, garcilla cangrejera Ardeola ralloides y un buen número de limícolas (archibebe común Tringa totanus, chorlitejo grande, Charadrius hiaticula, correlimos zarapitín Calidris ferruginea), entre otras muchas especies.

La inundación del marjal termina con uno de los periodos críticos para l’Albufera y especialmente para el conjunto de aves acuáticas que este espacio alberga. Casi dos meses en los que la totalidad del marjal (cerca de 14.000 hectáreas de superficie) permanece en seco. Este año, y gracias a las continuas precipitaciones registradas desde el inicio de la primavera, ha sido posible que muchos canales y partidas hayan mantenido cierta humedad en el suelo, e incluso hayan permanecido inundadas durante un periodo de tiempo más prolongado, sin mayores problemas para la agricultura, lo que ha favorecido la presencia de aves en este medio. Tal vez la mejor prueba para demostrar que no tiene porque ser necesario un periodo de desecación del arrozal tan prolongado como el que se lleva a cabo en el entorno de l’Albufera.

A lo largo de los próximos días se irán sumando las partidas cubiertas por el agua en Sollana, Sueca, Silla, y es probable que en apenas unas semanas quede inundada toda la superficie del marjal que rodea a l’Albufera. Por lo general, buscar las zonas en las que se produce el avance del agua suele ser la mejor opción para localizar el mayor número de aves, ya que éstas se mueven capturando muchos invertebrados que salen a la superficie ante la llegada inminente del agua.

Donde ver aves este mes: ABRIL


08
Abr
2009

Abril abarca gran parte del periodo de la migración prenupcial de muchas aves. La llegada a Europa de las especies estivales reproductoras suele tener lugar desde finales de marzo y a lo largo de la primera mitad de este mes que comienza, de modo que resulta un periodo del año excelente para poder observar un buen número de especies. Durante las próximas semanas, miles de aves (rapaces, vencejos, golondrinas, currucas, lavanderas,…) surcarán el cielo en su viaje hacia el norte después de haber pasado el invierno en lugares tan alejados como Zambia, Zimbawe o Sudáfrica.

Los marjales de l’Albufera de Valencia permanecerán en seco la mayor parte del mes de abril, aunque las últimas lluvias están favoreciendo zonas parcialmente inundadas que concentran muchas aves. Durante este periodo se llevarán a cabo las labores de roturación, nivelación y abonado de los campos. La última semana del mes comenzarán a “soltarse” las aguas de riego que, poco a poco, irán inundando los campos hasta cubrir toda la superficie de cultivo durante el mes de mayo. Las zonas altas de Sueca (Campanar, Les Mahomes), Albalat de La Ribera, Sollana y Algemesí suelen ser las primeras en quedar anegadas, y en ellas se concentra habitualmente un buen número de aves acuáticas (garzas, gaviotas y limícolas) que buscan alimento conforme avanzan las aguas.

El Racó de l’Olla, donde ya comienzan a asentarse los núcleos coloniales de gaviotas y charranes, La Devesa de l'Albufera, el barranco de Catarroja, la reserva de La Ratlla y el ullal de Baldoví, son lugares aconsejables para visitar en estos días. Es un mes excelente para la observación de aves escasas, muchas de ellas muy esperadas por observadores de aves, como el bisbita gorgirrojo, el cernícalo patirrojo o el milano negro, abejero europeo,…).

Es también un momento del año extraordinario para poder comprobar como las condiciones atmosféricas pueden llegar a afectar a la migración de las aves. La inestabilidad propia de la primavera suele dar lugar a la aparición de tormentas que fuerzan a muchas especies a detenerse por instantes o a formar concentraciones de miles de aves (como es el caso de los hirundínidos o los vencejos) que van huyendo anticipadamente ante este tipo de situaciones adversas. En definitiva, Abril es un mes en el que puede valer la pena tener los ojos bien abiertos y observar con atención todo aquello que nos rodea en nuestras salidas al campo.

El paso prenupcial de aves marinas


20
Mar
2009

La observación de aves marinas desde el litoral puede resultar, en ocasiones, mucho más productiva de lo que cabría de esperar en un primer momento. A pesar de la dificultad que comporta la observación de este grupo de aves, que suele requerir de una óptica adecuada (telescopios terrestres, trípodes) y tener que identificar aves a grandes distancias, la posibilidad de registrar especies exclusivamente marinas puede ser un estímulo para pasar un buen rato frente al mar.

Por lo general, los próximos meses suelen ser muy buenos para observar aves marinas en paso, en especial los meses de marzo y abril. En este periodo, buena parte de las aves procedentes del Atlántico tienen que regresar hacia los lugares de cría localizados al norte y muchas otras especies empiezan a llegar a Europa, después de pasar el invierno en el litoral africano. Aunque algunas especies (gaviotas y págalos fundamentalmente) pueden llegar a atravesar el continente europeo directamente, la mayoría de las aves marinas se ven obligados a desplazarse hacia el sur, hasta alcanzar la salida natural al océano a través del estrecho de Gibraltar.

Marzo suele dar las cifras anuales más elevadas de especies como alcatraz atlántico Morus bassanus, de los tres págalos, así como de gaviotas eminentemente marinas como la gaviota tridáctila Rissa trydactila o la gaviota cabecinegra Larus melanocephalus. El paso de otras especies de gaviotas y de charranes sin duda hará que el tiempo dedicado a la observación pueda resultar más entretenido. El cabo de Cullera es uno de los mejores lugares para observar este tipo de aves, la observación por la tarde suele ser más favorable por las condiciones de luz, aunque en este caso no deberemos olvidar abrigarnos correctamente. Los días con cierta intensidad de viento de levante (llevant) o de sureste (xaloc) suelen ser los más aconsejables. Sin embargo no siempre es garantía de éxito en la observación, ya que en ocasiones pueden sucederse jornadas en las que apenas se observen aves (el Mediterráneo tiene sus limitaciones); en cualquier caso, pasar un rato delante del mar puede resultar además de relajado, realmente estimulante.