Dónde ver aves este mes de julio


04
Jul
2010

Después de un mes de junio con temperaturas algo más bajas de lo habitual y con una media de precipitaciones algo superior a la media de los últimos años, el mes de julio comienza con un marcado ascenso de las temperaturas que podría prolongarse hasta la primera mitad de este mes. Unas condiciones que invitan a salir a ver aves únicamente a primeras horas de la mañana o, mejor aún, a media tarde, con la caída del sol, cuando las condiciones de luz y temperatura pueden hacer mucho más agradables nuestras salidas al campo.

Tras la llegada del verano, en el mes de julio se empiezan a dar las primeras señales evidentes del inicio del paso postnupcial para muchas aves migratorias. Los limícolas constituyen unas de esas de aves que más pronto muestran movimientos hacia el sur, hacia las áreas de invernada, y la primera semana de este mes ya puede ser excelente para su observación. Los arrozales baldíos y lagunas someras como las del Racó de l’Olla, así como los tancats de La Ratlla, Milia o La Pipa, pueden ser los mejores lugares para ver salir a ver aves por estas fechas. Aún es pronto para saber donde se localizarán los arrozales baldíos que ofrecerán abundantes invertebrados para la alimentación de las aves migratorias y que tantas observaciones interesantes de aves suelen ofrecer cada año. De momento, ya parecen haber arrozales sin cultivo cerca de la casa dels Catalans, accediendo desde la carretera de Sollana y en el camí d’Utxana, cerca de La Llonga, en Sueca.

El arrozal es, sin duda, el hábitat más recomendado para observar aves en julio. Además de las aves presentes en los campos baldíos que podamos encontrar, podremos observar un buen número de garzas (garza imperial, garcilla cangrejera, martinete común,…), pagazas, fumareles y otras muchas aves en busca de alimento.

El mar puede ser otro de los lugares excelentes para seguir viendo aves, especialmente por las tardes, con el sol de espalda y la constante brisa marina, lo que nos puede dar alguna que otra sorpresa. Pardelas cenicientas y los primeros flujos de gaviotas y charranes en paso hacia el sur, podrán ser registrados a lo largo de este mes frente a las playas.

Comienza la inundación del marjal


09
Mayo
2010

Con algo de retraso en relación con otros años, a lo largo de esta última semana se ha iniciado el periodo de inundación del marjal que rodea la laguna de l’Albufera de Valencia. Los arrozales que primero han quedado cubiertos por el agua se localizan en partidas del marjal de Silla (tancats dels Calvos, l’Adela,…) localizados más al sur, hasta La Ratlla y zonas próximas a El Palmar (L’Estell, l’Establiment, Malta, El Campot,…), donde un mayor número de aves empiezan a concentrarse. A partir de esta semana, se iniciará la llegada de aguas desde el Xúquer, a través de las acequias majores de Sueca y Cullera y que darán lugar a la inundación de las zonas de marjal de Sueca (Campanar), Sollana, Algemesí y Albalat de La Ribera.

Es un periodo excelente para la observación de aves en el marjal de l’Albufera, y en especial de limícolas (archibebes, andarríos, chorlitejos y correlimos), garzas y gaviotas. Las zonas en las que mayor número de aves suelen concentrarse coinciden el frente de inundación de los arrozales. De esta manera, una buena opción para observar aves estos próximos días es tratar de localizar las zonas fronterizas entre los campos inundados y los que aún permanecen en seco. Con la inundación de los arrozales finaliza uno de los periodos críticos para l’Albufera, ya que durante unos meses la capacidad de acogida para un elevado número de aves acuáticas se ve temporalmente limitada.

Dónde ver aves en abril


04
Abr
2010

La primavera se hace patente conforme avanza el mes de abril y sus efectos se dejan notar, especialmente, en las aves. Al aumento de las temperaturas y a la mayor duración del día, se le une una intensa actividad que se traduce en una marcada llegada de migrantes y el inicio de la temporada nupcial para la mayoría de las especies, muchas de las cuales, incluso, empezarán a reproducirse a lo largo de las próximas semanas.

El mes de abril supone, por el contrario, uno de los periodos del año en los que resulta complicada la observación de aves en l’Albufera. La totalidad del marjal donde se cultiva el arroz se encuentra en seco y por este motivo muchas aves acuáticas se ven obligadas a abandonar temporalmente l’Albufera o a concentrarse en los escasos enclaves naturales en los que encontrar alimento y tranquilidad. Las Áreas del Reserva del Racó de l’Olla y La Pipa son, sin duda, dos de los mejores destinos a los que acudir para ver aves. La Reserva Natural de La Pipa, a orillas de l’Albufera, ha sido restaurada recientemente pero ya presenta unas buenas condiciones para poder observar un buen número de aves. Hay que tener en cuenta que esta localidad puede ser visitada dentro de un horario de atención al público y que existe un teléfono de reserva al que conviene llamar antes de acceder al lugar.

La Devesa de l’Albufera, especialmente las zonas próximas a las dunas litorales y las malladas que puedan permanecer inundadas al sur de El Pujol, es también uno de los destinos muy recomendados durante todo el mes, especialmente a primeras horas de la mañana, cuando hace menos calor y la afluencia de personas es más reducida. Otros lugares de l’Albufera (El Dosel, El Cabeçol, Els Ullals de Baldoví, el barranco de Catarroja, etc.), son también muy recomendables en los que poder observar diferentes migrantes y aves estivales.

Las tardes, y en condiciones de vientos y brisas del este, suelen ser muy buenas para observar aves marinas en paso y los días de poniente suelen ser excelentes para observar rapaces en migración, especialmente abejero europeo y milano negro. Es un periodo del año en el que es importante estar atento a las condiciones atmosféricas ya que, de una u otra forma, podrán garantizarnos una buena jornada de campo.