Finales de agosto principios de septiembre…


01
Sep
2011

El verano cuenta ya los días para dejar paso a la siguiente estación. Estas últimas semanas una gran cantidad de aves han completado su ciclo reproductivo y la mayor parte de los ejemplares nacidos la presente temporada se dispersan en busca de alimento o bien abandonan l’Albufera en dirección a las localidades en las que pasarán el próximo invierno. Por estas fechas apenas se observan charranes en el mar, las pagazas parecen haber abandonado los arrozales y buena parte de las garzas, limícolas y paseriformes estivales (garza imperial, garcilla cangrejera, avetorillo, canastera común, buscarla unicolor, carricero tordal,…) empiezan a hacerse cada vez más escasos. Por el contrario, el paso postnupcial para un buen número de aves se encuentra en su momento álgido, a pesar de que esta temporada las cifras alcanzadas de especies como los limícolas, gaviotas o fumareles parecen ser bastante más bajas que las registradas otros años.

Estas semanas suelen, además, caracterizarse por el inicio de la inestabilización atmosférica. Tras el largo verano, las primeras irrupciones de aire frío y la entrada de borrascas atlánticas por nuestras latitudes suelen favorecer fenómenos de precipitaciones intensas y temporales del este que, sin duda, condicionarán las posibilidades para observar aves; es un periodo de cambios constantes que suele traer observaciones muy interesantes y esperadas cada año. El arrozal será otro de los ambientes que en un breve espacio de tiempo cambiará completamente de aspecto. En unos días empezarán a ser cosechados los primeros campos de arroz, un trabajo que se prolongará a lo largo del mes de septiembre y parte de octubre, y que vendrá seguido de la inundación progresiva del marjal con la llegada del otoño.

De cualquier forma, septiembre se muestra como uno de los meses más emocionantes para la observación de aves. A los continuos cambios del tiempo se le une la elevada posibilidad de dar con aves raras y escasas o de migrantes que, en su recorrido hacia latitudes localizadas más al sur, pasarán sobre nosotros. Un periodo en el que vale la pena mantener la atención y del que poder disfrutar de la suerte de ser testigos de un fenómeno tan extraordinario como es la migración de las aves.

Cambio de estación


21
Mar
2011

Desde hoy nos encontramos con en el inicio de una nueva primavera. Después de un invierno bastante variable, con apenas lluvias desde principios de año, y con periodos en los que se han llegado a registrar temperaturas inferiores a las habituales, los últimos días de esta estación parecen haberse mostrado plenamente primaverales. Las previsiones para los próximos días anuncian una marcada inestabilidad en el tiempo, con fuertes vientos del Este cargados de humedad que pueden dar lugar a lluvias intensas varias jornadas. Una situación que podría favorecer, en buena medida, la llegada y caída de un buen número de migrantes que ya han empezado su desplazamiento hacia los lugares de cría.

El mes de marzo suele ser todavía una fecha muy temprana para dar con muchas de las especies transaharianas que tímidamente van llegando. Todos los hirundínidos ya pueden ser observados con frecuencia con un visible paso de aves en dirección norte y con los días empiezan a dejarse ver los primeros carricerines comunes, mosquiteros musicales, currucas tomilleras,…Más adelante, conforme avancen los días, serán habituales las observaciones de los migrantes que se desplazan durante el invierno a mayores distancias…y hasta finales de mayo tendremos un largo periodo del año en el que poder encontrarnos con un buen número de especies.

Con el marjal en seco hasta finales del mes de abril, las mejores opciones para observar aves se concentran en las zonas en las que se han llevado a cabo proyectos de restauración de los hábitats naturales (Áreas de Reserva del Racó de l’Olla, La Pipa, La Devesa de l’Albufera, el tancat de Milia,…) si bien en otros muchos lugares pueden observarse también especies muy diferentes. El paso de aves marinas suele tener sus máximos desde finales de marzo a mediados de abril y los días de poniente seguro que traerán los esperados pasos de rapaces diurnas que tantas veces suele sorprendernos.

Las últimas zonas inundadas del marjal


18
Feb
2011

Conforme avanza el invierno, el marjal de l’Albufera va quedándose cada vez con menor superficie inundada y eso hace que miles de aves acuáticas se concentren en las pocas partidas que aún mantienen agua. Algunos tancats próximos a El Palmar (Baldoví, El Fanguar, l’Abadejo, El Campot) mantienen todavía ciertos niveles de inundación que durarán unos pocos días. Los tractores fanguean apresuradamente los campos y tras ellos miles de gaviotas, garzas, agujas y cormoranes tratan de arañar los últimos momentos que seguirán tres largos meses en los que los campos de arroz permanecerán en seco.

A partir de este momento, las únicas zonas inundadas del marjal se localizarán en los tancats más profundos de Catarroja y Silla. Si los trabajos de roturación de los campos se realizan como viene haciéndose tradicionalmente, es posible que en estas zonas se mantenga el agua hasta finales del mes de febrero. Desde este momento la totalidad del marjal de l'Albufera quedarán en seco hasta la última semana del mes de abril. Sin duda un periodo muy delicado para las aves acuáticas de este espacio.

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